Día: 24 de mayo de 2011

CARTA QUE TODO CRISTIANO DEBE LEER

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(Editado por: Leogomez)

Hermanos:

Quienes crecimos en familias profesantes de la religión cristiana, sean cuales fueren las organizaciones en sí: Catolicismo Romano, Cristianismo Evangélico, Adventistas del Séptimo Día, Mormones, Pentecostales, Creciendo en Gracia, Testigos de Jehová, etc. Muchas de estas enseñanzas son que Jesucristo es el Cristo que padeció en la cruz, hace cerca de dos mil años; que es el prometido en el llamado Antiguo Testamento, que fundó la religión cristiana, que es la segunda persona de la Trinidad Divina; que es Dios, que fue rechazado por los judíos, y que conquistó los corazones de millones de personas en los siglos que siguieron a los apóstoles, bautizándose en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, para ser hijos de Dios.

En la medida que ahondamos en el conocimiento de las escrituras, vemos que comienzan a aparecer diferencias entre Jesucristo, y el Mesías Hebreo que padeció en el madero: Yahshúa. Las iconografías, símbolos, prejuicios, y la cultura grecorromana, nos han influido para sistemáticamente aceptar ciertas doctrinas, y rechazar otras.

La misma base de las buenas nuevas de la redención, han sido alteradas desde los primeros siglos, enseñándose y aceptándose que el Cristo padeció un viernes Santo, y resucitó en domingo. Esto es imposible que tuviera lugar, puesto que al menos Yahshúa (Jesús), el enviado e Hijo de Yahweh (Jehová), dijo claro que debía estar en el corazón de la tierra (muerto) durante tres días y tres noches; y estos son literales, es decir 72 horas. Por ello padeció en miércoles, el día 14 del mes Primero.

Si Jesucristo estuvo dos noches muerto, falleciendo en viernes para resucitar en domingo ¿Cómo es que él dijo que estaría tres días y tres noches en el corazón de la tierra, así como el profeta Jonás? ¿Si la base de la fe, son la buenas nuevas de la redención, y a su vez se basan en la muerte y resurrección del Mesías, quién resucitó según lo planificado por Elohim (Dios), cómo se puede enseñar una doctrina diferente?

Tras ver el origen de las fechas de la Semana Santa Cristiana, vemos que dicho Viernes Santo coincide con primer viernes, luna llena siguiente al equinoccio de primavera, esto es, está en función del culto al Sol, no en función de la escritura. La Deidad Solar Mitra, cuyo culto imperaba en los primeros dos siglos luego del Mesías, era común en el Imperio Romano, quien se dice resucitó en domingo.

Mr. 16:9 dice otra cosa si cambiamos de lugar la coma, según las traducciones, pues nos dice que resucitado, el primer día de la semana apareció a Miryam de Magdala.

En realidad Yahshúa había resucitado el día anterior, es decir, al finalizar el shabat, solo que las mujeres reposaron conforme al mandamiento, y fueron a la tumba el domingo.

Suele decirse que no importa cual día consideremos que resucitó el Mesías. Si creemos en un Mesías que murió y resucitó en tiempos diferentes, estamos procurando quebrantar la Escritura (y esto no dede ser), y creyendo en una falsa resurrección, pues de la resurrección del Mesías depende el rescate, tal cual ya comentamos. Si Yahshúa dijo que debía estar tres días y tres noches muerto (en el corazón de la tierra), y enseñamos que muere en viernes, para resucitar en domingo, le ponemos por mentiroso, pues ya no son tres días y tres noches.

Y estos tres días y tres noches, son un testimonio que Elohim (Yahweh) da al hombre, así como dio testimonio dejando tres días y tres noches a Yônâh en el vientre del pez gigante:

(Mateo 12:40): “Porque así como tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre de un pez grande, también tres días y tres noches estará el Hijo de Hombre en el corazón de la tierra.”

Veamos que dijo quien hizo oficial el cambio de la fecha, Constantino:

…Nos ha parecido a todos que sería algo indigno guardar esta tradición de la más alta solemnidad, siguiendo la costumbre de aquellos judíos inmundos y miserables, quienes habiendo manchado sus manos con tan horrible crimen, están además totalmente ciegos en sus mentes. Es correcto entonces que, rechazando las prácticas de ese pueblo, nosotros perpetuemos a todas las futuras generaciones, la celebración de este rito en un orden más legítimo y así no tengamos nada en común con esa chusma de judíos… como es necesario entonces, debemos enmendar esto para no tener nada compartido con las costumbre de aquellos parricidas y asesinos de nuestro Señor; por lo tanto, como la forma más apropiada ha sido establecida por todas las Iglesias occidentales también como por las norteñas y sureñas y algunas orientales, ha sido decidido que esto sea así y yo mismo me he prometido que este arreglo tenga vuestra aprobación, o sea, que la costumbre que prevalezca esté en armonía con la de la ciudad de Roma y a través de todas… y así no tener ningún tipo de relaciones con estos judíos perjuros… (Eusebio, “Life of Constantino” 3:18,19. Grand rapids, Michigan, 1979).

Es decir, la institucionalización de la fecha fue decretada por un emperador romano, pues le pareció que no podía observarse la fecha según la forma que ordena la Tôrâh (Ley). Aquel individuo tenía total autoridad en materia religiosa en el mundo pagano.

Estos cambios ignoran el testimonio del Creador, y respecto de lo cual se nos dice en la Escritura:

(Romanos 3:4): “Sea Elohim (Yahweh) verdadero y todo hombre mentiroso”

Es decir, si aún toda la humanidad dijera una cosa, y Elohim (Yahweh) otra, con toda certeza miente la humanidad, pues Elohim (Yahweh) no miente.

Y así aparecen otras discrepancias, en la medida que analizamos a Jesús, cotejándolo con el Yahshúa hebreo: Se nos enseñó que Jesús es una traducción, o una forma en español, o transliteración para referirnos al Mesías hebreo. Vemos que Iesous en griego es una mala transliteración del nombre hebreo, resultando en una deformación. Yahshúa significa Yahweh [es] liberación/salvación. Iesous no significa esto.

Desde las copias en griego, se sustituyó el nombre qôdesh (Santo) por la palabra kurios, es decir, el título Señor. Todo esto se justifica diciendo que es lo mismo, o que no se sabe cual es exactamente su nombre. Si usted es católico o pentecostal, sabrá que en sus congregaciones se enseña que “Dios” hace milagros mediante la Virgen, los Santos, la transubstanciación del pan y el vino, y lanza a personas metros hacia atrás de los pastores, cuando estos dan un manotazo; o bien se dice que cura a las personas. Ante tanto prodigio ¿No revelaría su nombre a sus hijos, máxime siendo un mandamiento expreso de él mismo?

(Joel 2.32): “Todo el que invoque el nombre de Yahweh será rescatado (Salvo).”

¿Cómo puede el Creador estar obrando prodigios y milagros tan grandes, si se han olvidado de su Nombre, y aún han cambiado el concepto, creando así una Trinidad u otras variantes? El Salmo 44:20 dice: Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Poderoso… ¿no nos demandaría el Poderoso esto? Aquí puede verse todo lo que implica olvidarse de su nombre.

Inclusive, supuestamente, a Joseph Smith se le aparecieron el Padre y el Hijo mismo (el Padre jamás puede ser visto) ¿Cómo no enseñó a restaurar su nombre, para así poder invocarle? Si usted es mormón o adventista, sabrá que su congregación cuenta supuestamente con gran cantidad de revelaciones. La Torah nos da testimonio del ángel de Yahweh apareciendo a los hombres (de allí que era como ver a Yahweh mismo, pues el nombre del Creador estaba en dicho ángel).

La Escritura dice que el Creador tiene un nombre, ya que Elohim y muchos otros son títulos, no el Nombre; y que este nombre no puede ser cambiado; que ese nombre sería su memorial para siempre (Exodo 3:14-15). Tampoco se enseña que sea una Trinidad de tres en uno, y que el Mesías sea la segunda persona de dicha Trinidad. Yahshúa mismo enseña que su Padre es el único Elohim verdadero (Juan 17:3); siendo el que llaman Espíritu Santo, la rûaj/el espíritu de Elohim, pero no una persona diferente. Cuando nos referimos al espíritu de una persona humana, en ninguna manera lo hacemos a una persona diferente dentro de un mismo ser, sino que es el aliento vital, o la fuerza que moviliza dicha persona, y que imprime su carácter y proceder en el entorno, movilizando sus obras, pensamientos y corazón. Lo mismo es con Elohim, solo que este es el Espíritu Santo. Estar ante, o en este poder, es estar ante Elohim mismo, pues es él actuando en su creación (II Corintios 3:17).

Inclusive la palabra Dios está tomada directamente del griego, y es genitivo y nombre personal de Zeus. Cuando digo dios, estoy diciendo “de Zeus”; así por ejemplo Castor y Pólux en griego se los llama los Dioskuri ¿Cómo puede ser el Creador de Zeus? ¿Cómo puede usarse un genitivo de Zeus, y decir que no se sabe cuál es el nombre del Creador, como a menudo se argumenta? Inclusive el mismo Catolicismo Romano, y el judaísmo bajo la prohibición rabínica de pronunciar el nombre, admiten que el Creador tiene un nombre propio, pero no lo usan, cuando es mandamiento expreso hacerlo como ya vimos. El judaísmo en gran medida ha caído también en el uso de estos términos como el mencionado Dios, y otros.

Según el cristianismo, evangelio es una palabra correcta para hacer referencia a las buenas nuevas, pues eso proviene del griego evangelion, y significa también buena nueva, anuncio. Apóstol es una palabra correcta para hacer referencia a un emisario, pues eso proviene del griego apóstolos, y significa también enviado, delegado. Iglesia es una palabra correcta para hacer referencia a una congregación, pues eso proviene del griego ekklesia, y significa también congregación, asamblea.

 Siguiendo ese razonamiento, entonces:

“¿Dios es una palabra correcta para hacer referencia a un Elohim/poderoso (incluyendo al Creador), pues eso proviene del griego dios (de Zeus), y significa también poderoso?”

No significa poderoso, sino que es de Zeus, y ese es el nombre de la deidad pagana: Júpiter (Iovis Pater) para los romanos. Vemos así que llegamos a una conclusión enteramente blasfema.

La Navidad, celebrada el 25 de diciembre, no conmemora el nacimiento de Yahshúa; es más, ningún creyente del siglo I festejó nunca el nacimiento de Yahshúa, menos aún un 25 de diciembre, fecha en la cual el mundo pagano hacía celebración del nacimiento del Sol ¿Cómo puede decirse que el Mesías verdadero nació en el mismo día que el Sol, en el solsticio de invierno? El cambio del día de precepto del sábado al domingo, también tiene que ver con la alteración de estos tiempos, pues en domingo es cuando se convocaban para el culto al Sol en el Imperio Romano.

¿Qué sucedió entonces: Hubo una conversión genuina de parte del Imperio Romano al Mesías de Elohim, o sencillamente formaron una nueva religión, despojándose de todo lo hebreo, y acomodando todo a una nueva forma de culto con base en el mismo paganismo?

Las evidencias muestran esto último fue lo que aconteció.

Como se puede apreciar, tanto la Semana Santa, como el culto en Domingo (Latín: Dominicus ; Inglés: SunDay ), así también como la Navidad, son fechas que no tienen nada que ver con la Tôrâh, al menos en el marco de la sana doctrina.

Seguramente usted a leer esto se le cruza por el pensamiento decir judaizante. Aun hasta el concepto de judaizar está cambiado. El término aparece en la carta de Pablo a los gálatas, cuando éste reprende a Pedro en Antioquía. En aquella instancia se apartaba de compartir con los gentiles, cuando llegaron partidarios de la circuncisión. Esta gente de la circuncisión predicaba que para ser salvo había que circuncidarse, poniéndole condiciones a la salvación, y ese es el objeto de la carta de Pablo a los gálatas: Reprender a quienes pensaban que la justicia era por las obras de la Tôrâh, pues por las obras de la Tôrâh nadie será justificado, aunque sea la norma de vida y creencia para el pueblo de Yahweh, sino que la justicia es solo por la fe. Al apartarse Pedro, en su simulación, daba el siguiente mensaje a los gentiles:

Si no se circuncidan no podemos comer juntos. Sin embargo esto no es lo que nos anuncia la buena nueva de la redención en el Mesías, donde se nos dice que tanto naturales como gentiles somos uno en Yahshúa. Además la disposición de no comer con gente de las naciones es una prescripción rabínica, no un mandamiento de la Tôrâh. No obstante todo esto, hoy en día se usa el término judaizar/judaizante, al hacer cosas en común con los judíos y que son de la Tôrâh, como guardar el sabado. En ese caso aún el creer en el Mesías y guardar cualquier mandamiento de la Tôrâh es entonces judaizar y “caer de la gracia”, como se suele llamar en el cristianismo, por tanto debiéramos apartarnos de toda la fe hebrea.

Al hacer esto los mandatarios religiosos fueron inculcando apartarse de la Tôrâh, y es el misterio del que habla Pablo a los tesalonicenses cuando dice: Está en acción el misterio de la separación de la Tôrâh (ilegalismo: Sin ley), dicho en griego como anomia, y significa sin ley. Precisamente todo esto de lo que hablamos es separarse de la Tôrâh. Pero la Tôrâh es lo que define el pecado, por tanto si enseñamos a separarnos de la Tôrâh, estamos enseñando a pecar.

¿Qué eres entonces si guardas el día del Sol (domingo)? ¿Paganizante? Es evidente que el espíritu antisemita ha influido en esta definición de lo que es judaizar. Es cierto también que la sana doctrina proviene de los Judíos ¿Es el Creador Judío? No, no lo es; pero se reveló primeramente a ellos, y luego las buenas nuevas fueron a las naciones; donde tras la necesidad de los poderosos romanos de lograr la unidad religiosa, produjeron sincretismos en las doctrinas en una nueva religión, de manera que fuera asimilable por las muchedumbres de las naciones.

Las doctrinas fueron armadas en función de una común aceptación de parte de las masas de individuos acostumbrados a vivir en el paganismo. La persecución fue reemplazada por la sustitución, surgiendo así el Cristianismo, o la Religión Católica. Nunca se dijo que Yahshúa daría origen a una nueva religión;sino que vino a completar una, en todo caso. La expresión hacerse seguidor del Mesías no implica cambiar de religión para los judíos, sino aceptar al Mesías como rescate, creer en él; pero ellos no dejan de ser judíos. Tampoco nosotros dejamos de ser gentiles según la carne, sino que somos injertados en el olivo natural, siendo desgajados del silvestre por el poder de Elohim; participando de la misma sabia que los yisraelitas naturales, por tanto no hay un Israel y una Iglesia Cristiana, sino que todos son Israel, la asamblea de Yahshúa.

No hay religión nueva, sino integración de dos pueblos en uno; siendo este pueblo, el natural, el olivo de huerto (Romanos 11), donde se han injertado ramas silvestres (gentiles). La Escritura no dice que un olivo silvestre sería tomado como pueblo, ni que el olivo de huerto sería reemplazado por un equivalente silvestre. En otras palabras, los gentiles injertados, somos Israelitas, injertados contra nuestra condición natural de gentiles, y ahora somos conciudadanos de los santos, y pueblo de Elohim. No hay un pueblo de Elohim por un lado, y una Iglesia Cristiana por otro, como suele afirmarse; sino que todos somos pueblo de Elohim, unos naturales y otros tomados de las naciones e injertados, pero ahora somos todos ciudadanos de la nación de Israel.

¿Podemos confiar en las versiones de la Biblia?

La verdad es que la escritura es inspirada, pero en ninguna manera debe suponerse que lo son las distintas traducciones y versiones. Existen diferencias substanciales en diferentes versiones, aún en pasajes completos, que en unas versiones están y en otras no; y esto se debe a que también los manuscritos disponibles son copias de copias de los originales, en distintas lengua, y difieren entre si desde detalles que no alteran los significados, hasta en pasajes completos.

Suele decirse que las versiones tal como están dadas, no alteran las doctrinas fundamentales. Deberíamos preguntar a los teólogos que esto afirman, que entienden ellos como doctrinas fundamentales. La Trinidad es una doctrina fundamental en el Cristianismo, sin embargo no hay pasaje que la respalde, como ellos mismos lo reconocen.

A esto hay que agregarle que en la traducción, la misma palabra en griego, hebreo o arameo es traducida de diferente manera por los traductores, haciendo que la interpretación subsecuente sea diferente.

Otra de las cosas sucedidas es la sustitución del nombre del Creador por Señor, en vez del Nombre. En las copias más tempranas de la Septuaginta (versión en griego de los escritos hebreos) se escribían las cuatro letras del nombre. El quitar el nombre propio del Creador, también influyó en las copias de los escritos en griego de los emisarios; lo notamos en las citas que se hacen en dichos escritos, y que son de los escritos más antiguos (llamado Antiguo Testamento por el Cristianismo, y Tanakh por los hebreos).

Desde el griego se transliteró el nombre del Mesías como Iesous, y finalmente en español e inglés Jesús.

Pasajes como Mateo 28:19, y I Juan 5:7, están añadidos:

(Mt. 28:19) (RV60): “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”

Los emisarios/apóstoles jamás bautizaron de esa manera, sino que lo hacían en el nombre de Yahshúa (Hechos 2:38); lo cual indica que esa fórmula fue añadida. De hecho las Buenas Nuevas del Mateo en hebreo de Shem Tov, no tiene el pasaje.

(I Juan 5:7): “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

Este pasaje es una añadidura a la escritura, pues no se encuentra en los manuscritos más antiguos.

Y así sucesivamente, alteraciones claras y directas, así como muy sutiles, tal el caso de I Timoteo 4:1: 

(I Timoteo 4:1): “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe…”

La palabra postreros que es último, no expresa lo que la palabra griega quiere decirnos, que es justeros, la cual designa próximos, por venir, que viene, y no necesariamente postreros o últimos, la cual más específicamente es esjatos.

Usted dirá ¿Cuál es el problema, siguientes o últimos, no hay apostasía al fin? Efectivamente, solo que si digo apostasía para el final, deberíamos suponer que durante los primeros siglos a los delegados (siglos I, II, y III), no hubo caída de la sana doctrina, sino que es de esperarse en estos últimos tiempos. Sin embargo la traducción correcta, nos muestra la realidad, y respecto de lo cual nos hablaron los mismos emisarios: Luego de la partida de ellos (próximos tiempos, no últimos), se infiltraron lobos rapaces que no perdonaron al rebaño ¿Quiénes fueron estos lobos? Fueron filósofos cuya fe tenía raíz en conceptos paganos, y dejando de lado la raíz hebrea de la fe, introdujeron otras formas para interpretar la escritura, llevando a la caída de la sana doctrina y produciendo una religión sustituta. El abandono de todo lo que tuviera algo de fe hebrea tuvo mucho que ver ¿Podrían ellos tener la misma doctrina con base en los hebreos? ¡De ninguna manera! Además los poderosos romanos se consideraban representantes de la deidad en la tierra, por tanto tenían (según ellos) el poder de cambiar las doctrinas, o lo que creyeran necesario para lograr no la verdad (o sí, según ellos), pues ésta no se puede alterar, sino la unidad religiosa del imperio.

Muchos cristianos citan a los Padres de la Iglesia o, o a escritos primitivos, en apología a sus doctrinas, suponiendo que dan luz sobre los escritos inspirados. La escritura es clara en cuanto a edificarse sobre el fundamento de los apóstoles, profetas y Yahshúa mismo (Efesios 2:20). Hacer lo contrario, esto es, procurar interpretar la escritura en base a lo que dijeron los hombres luego de la muerte de los apóstoles (Cristianismo Primitivo: Siglos II al IV), sería no obedecer estas premisas, y muy peligroso, considerando que los lobos rapaces se introdujeron ni bien partieron los apóstoles, tal cual nos lo dicen muy claro (Hechos 20:29).

El Protestantismo conserva hoy en día la misma base de la fe profesada por Roma. Aquel que sea llevado a la verdad, irá al siglo I, al fundamento de los emisarios, los profetas, y de Yahshúa mismo, la palabra de Yahweh; lo cual implica cambios más de base. Si alguno edifica sobre bases incorrectas, entonces lo que no sirve se quemará (I Corintios 3:15).

En resumidas cuentas, la nueva religión formada por el mundo pagano, dejó atrás la verdad, argumentando un cambio de pacto, y se le sumó una actitud de rechazo hacia todo lo judío. El término Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, sugieren que hay algo pasado, viejo, que ya no está en vigencia; y nuevo, sugiere que es lo que está en vigencia, y es actual. Esto también trae aparejado que se considere a los mandamientos de la Tôrâh como abolidos. No hubo tal abolición, sino un cambio de la mediación/sacerdocio, donde se levanta uno según el orden de Melquisedec. Sin duda el pretexto del pacto abolido, fue la excusa para dejar ciertas prescripciones que resultan cien por ciento aplicables; y no solo eso, reemplazarlas por prácticas paganas, como el domingo como día de precepto, el culto solar en general, Navidad, Semana Santa, la Trinidad Divina, la Reina del Cielo, etc.

“Todo aquel que invoque el nombre de Yahweh será rescatado…” (Yô’ël/Joel 2:32)

Si alguien tiene oídos, que oiga. (Revelación/Ap. 13:9)

Gracias por leer.

LA RUAJ haKODESH (ESPÍRITU DE SANTIDAD)

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“El Espíritu Santo (espíritu de santidad)”

1.- ¿Qué es?

Es la fuerza dinámica invisible, la mente, el poder dado del Padre; no es otra cosa que la manifestación del poder del Padre aquí en la Tierra. (Luc. 24:49; Hech. 1:8, Rom. 15:13).

No es una persona:

– Podemos ser sumergidos en él (Mat. 3:11; Hech. 1:5).

– Podemos ser llenos de él (hech. 2:4; 4:31).

– Puede descender y ser derramado sobre el creyente como una unción (Luc. 1:35; 3:22; Hech. 2:33; 10:38,44-45).

– Puede ser transferido a otro (Jn. 20:22; Hech. 8:15,17; 9:17; 19:2,6)

Desde el principio, la Ruaj HaKodesh se describe en las Escrituras como el Espíritu de Yahweh.

“…y la el espíritu de Elohim se movía sobre la faz de las aguas.” Génesis 1:2

El mismo Yahshúa dijo que Yahweh es espíritu:

“Yahwéh es espíritu, y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:24)

Muchas personas ignoran que la palabra hebrea para “espíritu” es “ruaj”, y dicha palabra, además de traducirse como espíritu, también se traduce como viento o aliento. Nada más con analizar el significado de la palabra en sí podemos inferir que no se trata de una persona, sino una manifestación. (1 Corintios 12:7)

Un aspecto que ha traído mucha confusión respecto a este asunto de la Ruaj HaKodesh es el uso de las personificaciones en las Escrituras. Por ejemplo, Shaúl dijo:

“Y no contristéis a la Ruaj HaKodesh de Elohim, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” Efesios 4:30

En este verso, aparentemente, se describe a la Ruaj HaKodesh como una persona. Sin embargo, al observar claramente, vemos que está hablando de un atributo de Yahwéh: la Ruaj HaKodesh que proviene de Yahwéh. Por otro lado, el uso de la personificación (o sea, atribuir características de persona a algo que no lo es) en las Escrituras es muy común. Tomar un concepto y hablar de él como si fuera una persona es la figura de lenguaje que se llama Personificación. La Personificación a menudo facilita el relacionarse con un concepto o idea porque, como humanos, estamos familiarizados con otros humanos. La Personificación era común entre los judíos, y la sabiduría de Elohim está personificada en Proverbios.  Al Mesías se le considera la sabiduría de Elohim en Corintios 1:24 por lo que Elohim logra a través de él.

Un perfecto ejemplo de esto es la forma en que se describe a la sabiduría:

“La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas;” Proverbios 1:20

“Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, Y a la inteligencia llama parienta;” Prov. 7:4

“¿No clama la sabiduría, Y da su voz la inteligencia?” Proverbios 8:1

Muchos de los “atributos personales” del Espíritu Santo, que aparecen en ella mencionados, pueden ser el resultado de esta técnica. Por ejemplo: Pablo habla acerca del pecado como de algo que “le engañó” y que “le mató.” (Rom. 7:11). “La muerte reinó desde Adán a Moisés.” (Rom. 5:14). Ni el pecado ni la muerte son personas. Hay otros ejemplos como “el amor todo lo soporta…no piensa lo malo” (1 Cor. 13:4-5); “la misericordia y la verdad se encontraron” (Salmos 85:10), “la luna se avergonzará y el sol se confundirá” (Isa. 24:23), “cantad loores, oh cielos” (Isa. 44:23), etc. En todos estos ejemplos, el tema que se desea personificar no es una persona como tampoco lo es el Espíritu Santo.

Si dijéramos que la Ruaj HaKodesh es una persona por la forma en que las Escrituras la describen, entonces tendríamos que decir lo mismo de la sabiduría, lo cual no hace sentido. Es más, tendríamos un gran dilema, pues las Escrituras nos hablan de varios “espíritus” que reposan sobre Yahshúa, los cuales tendríamos que decir que también son personas divinas, pues todos son descritos a través de las Escrituras utilizando personificaciones:

“Y reposará sobre él el Ruaj de Yahwéh; ruaj de sabiduría y de inteligencia, ruaj de consejo y de poder, ruaj de conocimiento y de temor de Yahwéh.” Isaías 11:2

Ciertamente no hace sentido, como no hace sentido afirmar que la Ruaj HaKodesh es una persona.

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¿Tiene usted el espíritu santo de YHWH? ¿Entiende qué es y por qué lo necesita? Este estudio tiene por objeto encontrar en la Biblia las respuestas a estas preguntas.

El método de estudio es fácil. Basta buscar y leer en la Biblia los pasajes indicados después de cada pregunta. Los comentarios después de las preguntas ahondan un poco más en el significado de los versículos. (Este estudio se basa en la versión de Reina-Valera, a menos que indiquemos lo contrario, pero se puede usar cualquier versión.)

La cristiandad tradicional cree que “Dios es una trinidad” compuesta de tres personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Pero la Biblia revela que el espíritu santo es el poder y la energía de la familia de YHWH, así como la naturaleza, la vida y la mente de YHWH. No es una entidad espiritual distinta.

Comprendamos.

1. El Espíritu de YHWH, ¿llena todo el universo?

Salmos 139:7-8; Jeremías 23:24. ¿Es el espíritu de YHWH el poder mediante el cual YHWH, fuente primera de toda fuerza, creó todas las cosas? Jeremías 32:17; Salmos 104:30.

2. ¿Cómo se valió YHWH de su espíritu de poder para crear todas las cosas?

Salmos 148:15. (Nótese la palabra mandó en el versículo 5.) Léase también el Salmo 33:6-9 y Génesis 1:1-3.

El espíritu procede del Padre y del Hijo y llena todo el universo, algo así como el aire que está presente en toda la tierra. La Biblia muestra claramente que el espíritu de YHWH es el instrumento o medio por el cual la familia de YHWH crea. El Mesías, el Verbo de la familia de YHWH (Juan 1:1-3, 14), “dijo, y fue hecho” por medio del espíritu de YHWH.
Fue mediante el espíritu de YHWH que la energía creadora de YHWH se transformó en la obra física que vemos (Hebreos 11:3). Y fue por medio del poder del espíritu santo que YHWH renovó la faz de la tierra.

3. ¿Sostiene YHWH su vasta creación y la gobierna a través de su poder?

Nehemías 9:6; Hebreos 1:2-3; Salmos 66:7.

YHWH controla el universo y gobierna y sostiene todo mediante el enorme poder de su espíritu.

Muchos pasajes de las Escrituras muestran que el espíritu de YHWH no es una persona sino el poder de YHWH, poder mediante el cual YHWH cumple su voluntad.

Ahora veamos cuándo ofreció YHWH a los hombres la oportunidad de recibir el espíritu santo.

4. Desde que pecaron, ¿se les negó a Adam y Eva el acceso al árbol de la vida, o sea al espíritu de YHWH?

Génesis 3:22-24.

Al pecar, Adam se aisló de YHWH (Isaías 59:2), y YHWH lo aisló a él y a sus descendientes del árbol de la vida. Así, la familia humana quedó separada del espíritu santo, con excepción de unos pocos que YHWH llamaría individualmente para servirle.

5. ¿Quién es el segundo Adam, mencionado en la Biblia?

1 Corintios 15:45-47. ¿Ofreció YHWH su espíritu santo y la vida eterna al hombre nuevamente por medio del Mesías? Versículo 22; Juan 1:4; 7:37-39; 10:10; 1 Juan 5:11-12.

6. Desde la primera venida del Mesías, ¿recibirán el espíritu de YHWH para convertirse en “primicias” suyas solamente aquellos que el Padre llame?

Juan 6:44, 65; Hechos 2:38-39; Santiago 1:18. Cuando el Mesías regrese y establezca el gobierno de YHWH en la tierra, ¿ofrecerá su espíritu santo y la vida eterna a todo el mundo? Isaías 11:9; Joel 2:28-29.

La humanidad desde Adam no tuvo la oportunidad de recibir la vida eterna hasta que el Mesías, el segundo Adam, fundó su comunidad y empezó a ofrecer el espíritu de YHWH a quienes su Padre llamaría como “primicias” de su plan de salvación. Algunos de nuestros lectores, al igual que Adam, están recibiendo la oferta de la vida eterna y el espíritu santo mediante un llamamiento especial del Padre YHWH.

7. ¿Es el espíritu santo un don de YHWH?

Hechos 2:38; 10:45; II Timoteo 1:6. Para recibir el espíritu de YHWH, ¿son necesarios el arrepentimiento y el bautismo? Marcos 1:14-15; Hechos 2:38; 5:32.
YHWH dará su espíritu solamente a quienes hayan demostrado por su actitud y sus acciones que se han arrepentido y que desean obedecer.

Arrepentimiento es dar media vuelta y seguir el camino contrario del que se llevaba, poniendo a un lado los caminos carnales y naturales que han sido contrarios a la ley divina y siguiendo el camino de YHWH, que es el camino de su ley. “Creer el evangelio” es creer el mensaje que Yahshúa trajo: la buena noticia del futuro reino de YHWH. Esto incluye creer en Yahshúa y aceptarlo como nuestro Salvador personal.

Después del arrepentimiento sincero y fervoroso, el siguiente paso para convertirse en discípulo del Mesías es el bautismo en agua, el cual es un símbolo exterior de nuestro arrepentimiento por la vida de pecado y desobediencia que hemos llevado. El bautismo exterioriza nuestro deseo de comenzar a obedecer a YHWH en todo.

Dados estos pasos, la persona cuenta con la promesa incondicional del espíritu santo. YHWH se ha comprometido a cumplir su parte cuando la persona haya cumplido la suya. YHWH dice: “Recibiréis el don del espíritu santo” (Hechos 2:38). Es una promesa absoluta de YHWH para quienes Él ha llamado.

Desde ese momento en adelante podemos pedirle a YHWH que nos dirija y nos dé poder mediante su espíritu santo para llevar una vida nueva conforme a su palabra revelada en la Biblia.