SUKOT – SU MORADA EN MEDIO NUESTRO

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Sukkot

“Su Morada en Medio Nuestro”

por: Angel Candelaria

Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Yahwéh por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo. Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Yahwéh vuestro Elohim por siete días. Y le haréis fiesta a Yahwéh por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis. En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Yahwéh vuestro Elohim.” Vayikrá/Levítico 23:39-43

Luego de la solemnidad y seriedad que acompaña la celebración de Yom Kipur, llega la fiesta de Sukkot.   Es una fiesta de mucha alegría, y a la vez viene acompañada de un profundo y alentador sentido espiritual.

La palabra Sukkot significa “tabernáculos, tiendas, cabañas”; (en singular, sukah – tabernáculo, tienda, morada,  cabaña).    Por  tal  razón,  es  común  referirse  a  esta  celebración  como  la  Fiesta  de  los Tabernáculos o la Fiesta de las Cabañas.   Según la Escritura, debe celebrarse el día quince del mes séptimo del calendario hebreo (aproximadamente entre septiembre y octubre), exactamente cinco días después de Yom Kipur.  Dicha fiesta se celebra durante siete días, culminando en el octavo día con la celebración de Sheminí Atzeret (Octavo día de Convocación o Reunión).  Tanto el primer día como el octavo día son días de reposo, en los cuales no se realiza trabajo alguno.

Un recuerdo de su obra

Según lo establece la Escritura, la Fiesta de los Tabernáculos fue instituida, entre otras razones, como un memorial de lo que Yahwéh hizo con su pueblo mientras habitaron en el desierto.  Es por esta razón que la Escritura habla de habitar en tiendas o tabernáculos durante los días de la fiesta, en memoria de la época en que el pueblo habitó en tiendas mientras estaba en el desierto.

Por otro lado, Sukkot nos recuerda el Mishkán (tabernáculo) construido por el pueblo de Israel mientras habitaban en el desierto.   Este Mishkán fue construido por orden del mismo Creador, y siguiendo instrucciones específicas en cuanto a los materiales y la forma de construirlo, según fueron dadas a Moshé (Shemot/Éxodo 25:9).  El Mishkán era el centro del servicio ofrecido por el pueblo a Yahwéh, y símbolo de la presencia de Yahwéh en medio de su pueblo (Shemot/Éxodo 25:8).   Por tal razón, podemos afirmar que Sukkot es una celebración de la presencia de Yahwéh en medio de nosotros, su pueblo.

Más adelante en la historia, encontramos que el rey Shlomó/Salomón dedicó el Bet HaMikdash (Templo)  durante  la  Fiesta  de  Sukkot.     El  relato  de  este  maravilloso  evento,  y  como  la shejinah/presencia de Yahwéh inundó el lugar, lo podemos encontrar en 1 Melajim/Reyes 8.  Es por esta razón que Sukkot también se conoce como la Fiesta de la Dedicación.

La Fiesta de Sukkot y el nacimiento de Yahshúa

Contrario a la creencia común, en la que se anuncia el nacimiento de nuestro salvador en diciembre,
Yahshúa nació durante la Fiesta de Sukkot.   Podemos confirmar ésto haciendo un análisis de la terminología utilizada para describir su nacimiento.

La Escritura nos dice que Yosef/José tuvo que viajar con Miriam/María hacia Betlejem/Belén, la cual era su ciudad de procedencia y la de su parentela (Lucas 2:1-7).  Sukkot es una de las tres fiestas de peregrinación  (las tres fiestas o épocas de  peregrinación son Pesaj/Pascua,  Shavuot/Pentecostés y Sukkot/Cabañas), en la que toda familia hebrea acudía a Yerushalayim/Jerusalén para celebrar las fiestas, según establecido en la Escritura:

“Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Yahwéh tu Elohim en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Yahwéh con las manos vacías” Devarim/Deuteronomio 16:16

Por lo tanto, Yosef y Miriam (José y María) acudieron a celebrar Sukkot a Yerushalayim, cuando se le cumplió el tiempo a Miriam de dar a luz.  Al no haber lugar adecuado para posar (ya que había mucha gente hospedada por motivo de la fiesta), Miriam dió a luz y colocó al niño en una sukah, o tabernáculo (no en un pesebre, como comúnmente se ha enseñado).  De hecho, la Escritura misma confirma este hecho en Yojanám/Juan 1:14, cuando dice:

“Y aquella Davar/Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros…”

La palabra traducida aquí como “habitó” viene del griego “skenoo”, el cual significa residir, habitar en tienda (o cabaña, tabernáculo), campar.  Claramente se puede observar la conexión del término original con una tienda, cabaña o tabernáculo, lo cual hace referencia al hecho de que Yahshúa fue colocado bajo una sukah al nacer.

Por otro lado, los datos históricos conocidos actualmente nos confirman el hecho de que Yahshúa nació durante la Fiesta de Sukkot. Según nos narra Lucas 1:36, Elisheva (Elizabeth), prima de Miriam, también estaba embarazada de quién sería posteriormente Yojanan el sumergidor (Juan el bautista). El padre de Yojanan, Zajaryah (Zacarías), era un cohen (sacerdote) de la clase de Abyah que servía en el templo en ese tiempo (ver Lucas 1:5) Los cálculos de los historiadores colocan la fecha del servicio de Zajaryah entre Junio 13-19 del año correspondiente, momento en el cual se le anuncia que Elisheva su esposa tendría un hijo (véase Lucas 1:8-17) También las Escrituras nos revelan que Elisheva tenía seis meses de embarazo cuando concibió Miriam (véase Lucas 1:36). Por lo tanto, si Elisheva concibió en Junio, podemos decir que Yohanan nació en marzo del año próximo, nueve meses después. Y, finalmente, seis meses después del nacimiento de Yojanan corresponde, aproximadamente, a finales de Septiembre o principios de Octubre; fecha en la que se celebra la Fiesta de Sukkot.

Yahshúa durante la celebración de Sukkot

En adición a estar relacionada con el nacimiento de Yahshúa, Sukkot está también relacionada con importantes declaraciones que el mismo Yahshúa pronunció, lo que comprueba que él, como todo buen hebreo, celebró las Fiestas de Yahwéh.  Por ejemplo:

“En el último y gran día de la fiesta,Yahshúa se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” Yojanán/Juan 7:37-38
Durante Sukkot, se realizaba el “Simjat Bet HaShoevah” (Regocijo en la casa del derramamiento del agua), el cual era una ceremonia en la que, en un momento dado, el Cohen Gadol (Sumo Sacerdote) sacaba agua del estanque de Siloé (que significa “aguas vivas”) y, más adelante, la derramaba en una de las esquinas del altar del templo.  Con ésto en mente, ahora imaginemos a Yahshúa HaMashíaj ponerse en pie, y a toda voz decir: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.”  En otras palabras, Yahshúa estaba estableciendo una comparación profética de lo que estaba ocurriendo en esa ceremonia con el derramamiento de la Rúaj HaKodesh/Espíritu Santo, lo cual ocurriría luego de su partida (Yojanán/Juan 7:39).

Más adelante, durante la misma Fiesta de Sukkot, vemos que Yahshúa hace otra gran declaración:

“Otra vez Yahshúa les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” Yojanán/Juan 8:12

Otra  de  las  ceremonias que  se  realizaban  durante  Sukkot era  la  iluminación  del Bet HaMikdash (Templo).   Según los escritos antiguos hebreos, el Bet HaMikdash era iluminado de tal manera que alumbraba prácticamente todos los patios de Yerushalayim/Jerusalén.  La luz era tal que aún a media noche se podía ver la gente danzando y alegrándose en las plazas y patios.   Por esta razón, el Bet HaMikdash era visto como la “luz del mundo” por los hebreos.  Ahora bien, dentro de ese contexto, y en medio de tanta luz y ambiente festivo, Yahshúa declara que él es la luz del mundo, utilizando este evento como ilustración de su enseñanza y declarando que, por encima de lo impresionante que fuera la luz del Bet HaMikdash, su luz era superior.  De hecho, la Escritura declara en Revelaciones 21:23 que Yahshúa será la luz que alumbrará la Nueva Yerushalayim.

Sukkot y el Reino Milenario

En adición a ser un recordatorio del tiempo en que Israel habitó en el desierto, y del nacimiento de Yahshúa, Sukkot nos habla del Reino Milenario, el cual será establecido cuando Yahshúa regrese a buscar a su pueblo y a juzgar a las naciones.  Durante este período de mil años habrá paz y prosperidad, pues Yahshúa colocará a sus enemigos bajo sus pies (1 Corintios 15:25-27) Según las Escrituras, la Fiesta de Sukkot será celebrada por todas las naciones de la Tierra durante su reinado:

“Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Yahwéh de los ejércitos, Y A CELEBRAR LA FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS.” Zajaryah/Zacarías 14:16

Es por esta razón que a la Fiesta de Sukkot también se le conoce como la Fiesta de las Naciones.

Conclusión

La Fiesta de Sukkot es una celebración llena de mucho significado, la cual nos recuerda eventos ya acontecidos como eventos que acontecerán.   Nuestra esperanza es viva, y es real.   Por lo tanto, celebremos con gozo esta fiesta, y dejemos que Yahshúa, la luz del mundo, ilumine nuestras vidas, y nos dé de tomar de su agua viva.

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