EL GRAN MANDAMIENTO

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Marcos 12  “28 Al ver que Jesús les había contestado bien, uno de los maestros de la ley, que los había oído discutir, se acercó a él y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? 29 Jesús le contestó: El primer mandamiento de todos es: “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. 30 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” 31 Pero hay un segundo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” Ningún mandamiento es más importante que éstos.  (Biblia Dios Habla Hoy DHH).

El maestro al decir que “ningún mandamiento es más importante que estos”, no se refirió que entre los conocidos popularmente como  los diez mandamientos estos sean los más importantes. Nada tiene que ver con esto, era una pregunta mucho más profunda, nótese que en el versículo anterior dice  “Al ver que Jesús les había contestado bien, uno de los maestros de la ley, que los había oído discutir, se acercó a él y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” El que realiza la pregunta no es un hombre común, es un Maestro de la Ley, o sea un Maestro de Torá, estos hombres se conocían la Torá prácticamente de memoria y pasaban su vida estudiando las posibles interpretaciones de la misma, lo que dio origen al Targum, La Mishna y otros escritos de este tipo.  Este mismo acontecimiento es relatado por Mateo con más detalle “Mat 22:35  Uno de ellos, maestro de la Torá, le preguntó para probarlo” (Biblia VIN). Fue una prueba puesta a Yahoshúa por un hombre sabio, entonces es irracional pensar que un experto de la Torá fuese a probar la sabiduría de Yahoshúa preguntando ¿Cuál es el primero de los mal conocidos como diez mandamientos? Esa respuesta la conoce hasta un niño de 5 años. En el capítulo 22 de Mateo se observa que fueron varias preguntas para tentar al Mesías, si era licito o no pagar tributos al cesar, la pregunta de los saduceos acerca de la resurrección de los muertos, dos preguntas sumamente difíciles y luego de ver esto los fariseos hacen la tercera pregunta, la que a simple vista  sin un entendimiento del pensamiento hebreo parecía más sencilla, pero en realidad la más compleja de las tres.

¿Que se le preguntó entonces a Yahoshúa?

Si la pregunta no se refería al primero de los diez enunciados conocidos como los diez mandamientos, entonces ¿A qué mandamientos se refería? Primero antes de contestar esa pregunta tenemos que conocer que realmente son los mandamientos y que es el decálogo. En la cultura occidental se asocian los mandamientos de Dios con los mal llamados “10 mandamientos”. Se les llama así a las palabras escritas por el propio Yahweh en las tablas en el monte Sinaí. Pero ¿realmente es asi que les llamó el propio creador?, la respuesta es un rotundo no. “En hebreo, en el original, a los (mal llamados) “Diez Mandamientos” se les denomina Aseret HaDivrot. Aseret = diez; Divrot = locuciones, enunciados, menciones (en singular preferentemente diverá  y también diver). Así pues, en una llana y no interpretativa traducción los Diez Mandamientos, son en realidad los “Diez Enunciados”, los “Diez Dichos”, “El Decálogo”. Por las dudas: Mandamientos (preceptos, ordenanzas) = mitzvot.” (Cita tomada de la página sendaantigua.net del estudio los diez mandamientos).

Entendiendo entonces que para un judío fariseo maestro de la ley en la época del ministerio terrenal de  Yahoshúa, no asociaría jamás mandamientos, (mitzvot en hebreo), con los diez enunciados, o decálogo como se le conoce en griego. Obviamente se estaba refiriendo a los mitzvot contenidos en La Torá, que sobrepasan los 600.¡Que pregunta tan difícil!, viéndolo desde el punto de vista hebreo todo cambia, según las malas traducciones y la cultura occidental la pregunta era ¿Cuál es el primero de los que conocemos como 10 mandamientos?, que sencillo hasta los que no son expertos en Torá podrían contestar esta pregunta, pero en su contexto real, la prueba era sumamente difícil, de los más de 600 mandamientos ¿cuál es el más importante?, la respuesta del Maestro es solo digna de Él, y responde citando a la Torá,   Mar 12:29 Yahoshúa le respondió: “El principal es: ‘Oye, Yisrael: YHWH nuestro Elohim, YHWH uno es. 12:30 Y amarás a YHWH tu Elohim con todo tu corazón, con todo tu ser, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. Que gran respuesta solo en esta frase se resume toda la Torá en lo concerniente a la conducta del creyente para con Yahweh, al amar a Yahweh de esa manera cumplirás todos los mitzvot  de obediencia y adoración al Padre.

El maestro luego de dar una respuesta magistral a la pregunta que se le hizo, añade aún más, le preguntaron por el primero en importancia que ya es difícil, y el da un segundo mitzvot en importancia.  Mar 12:31 El segundo es éste: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No hay otro mandamiento mayor que estos dos”.  Sorprende la sabiduría de Yahoshúa que sobrepasa el entendimiento humano, nuevamente hace una cita de la Torá (Lev 19:18). El primer mandamiento en importancia de toda la Torá, Deut 6:5-6, el segundo mandamiento Lev 19:18. En estos dos mandamientos se encierra la esencia de toda la Torá, que es una instrucción dada por Yahweh acerca del comportamiento que debe tener el hombre para con Elohim y con sus semejantes. Esto no quiere decir que al saber estos dos mandamientos hay que olvidar el resto de La Torá, al contrario Yahoshúa llegó a esta conclusión solo entendiendo, estudiando y poniendo en práctica la misma.

El Decálogo, Los Diez Enunciados o más conocidos como los diez mandamientos, es una recopilación similar  realizada por el propio Yahweh, encerrando en estos 10 preceptos “el corazón de La Torá”,  como los llama en uno de sus estudios en audio el Moreh Yosef Álvarez, siguiendo este ejemplo El Mesías dio su respuesta al Maestro de Torá, sintetizando el contenido de las Escrituras Sagradas en estos dos Mitzvot,

Ahora veamos una cita de la Biblia VIN que traduce correctamente donde se entiende a la perfección el mensaje original de Mat 22:35 Uno de ellos, maestro de la Torá, le preguntó para probarlo: 36 “Rabí, ¿cuál es el mayor mandamiento de la Torá?”. Con una traducción correcta si se entiende cual es la real complejidad de la pregunta realizada por el maestro fariseo.

Hilel y Yahoshua

Antes del Mesías, según la tradición hebrea, se le hizo a un rabino una pregunta similar, un converso se presentó ante Hillel y le pidió: “Enséñame toda la Torá mientras que me sostengo en un solo pie”. Y éste le respondió: “No hagas a tu prójimo todo aquello que detestas para ti”, “y el resto es comentario; vete y estudia.” (cita tomada de la pagina Matán Torá) Que gran sabiduría en la respuesta de este hombre, pero no se compara con la sabiduría del Mashiaj, Hillel resumió los principios de La Torá en una frase “No hagas a tu prójimo todo aquello que detestas para ti”, englobó las Mitzvá de la Torá en lo que respecta a las interrelaciones entre los hombres, (desde un punto de vista pasivo). Pero el Mesías, en Mateo 22:34-40 y Marcos 12:28-34, muy sabiamente y en su perfección resumió en dos grupos los mitzvot de La Torá y también el decálogo: El comportamiento del hombre para con Dios, “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” (Primer a cuarto mandamiento), y la conducta con los semejantes, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. (Quinto al décimo mandamiento). Esta respuesta de Yeshua es la esencia de  toda la Torá.  Hilel dentro de sus limitaciones humanas, hizo un resumen majestuoso de la Torá en una frase, pero quedaron muchos aspectos por cubrir que El Mesías a través de la Ruaj de Elohim, (que no se le dio por medida), sintetizó en solo dos enunciados. La enseñanza del Mesías en las citas antes mencionadas supera a la de Hillel, (cabe resaltar que también se puede mencionar mientras que un hombre puede sostenerse sobre un solo pie, y sobra el tiempo…).

La frase que citó Yahoshúa resumida frecuentemente como “Ama a Elohim sobre todas las cosas” conocida como el Gran Mandamiento, es de gran importancia, habla de un amor superior, amar a Yahweh aún más que a ti mismo, hay un detalle que quizás pase desapercibido, se ordena amar a los semejantes como a ti mismo, que es mucho para las mentes egocéntricas y avariciosas de los hombres, que solo pueden alcanzar este nivel de amor cuando la Ruaj Hakodesh actúa en sus vidas. Pero en la relación del hombre con Dios va más allá, debe ser un amor sobre todas las cosas, más que el amor propio, más que el amor a madre, más que el amor a hijos, incluso más que el amor a vivir.

En el caso del segundo mandamiento la enseñanza de Yahoshúa aunque a simple vista parece muy similar a la de Hilel, también profundiza más allá. Se puede aplicar el mismo principio que usó el Mesías en el sermón del monte, “ustedes oyeron que se dijo … pero yo les digo”, comparando entre las declaraciones de Hilel y El Maestro de Galilea, al hacer la comparación hay un despertar, un cambio de percepción de la Torá, Hilel representa el pensamiento legalista, el creer en la salvación por obras, por cumplimiento de la Torá, a pesar de que fue muy sabio le faltaba aún muchas cosas por entender, cosas que fueron reveladas por El Mesías. Yahoshúa es el propósito de La Ley, solo el reveló el verdadero sentido de la ley divina. Hillel dice “No hagas a tu prójimo todo aquello que detestas para ti”, ciertamente cumplir este enunciado convierte a cualquier hombre en un ciudadano ejemplar, pero no en un hijo de Elohim, veamos que El Mesías en contraste con este rabino  dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, el enunciado de Hilel como se comentó al principio de este artículo es pasivo, (no hagas), y el amor a Elohim se demuestra con el amor al prójimo, y la fe en la palabra de Yahweh, la “emunah” es una fe activa, una fe con obras, Yahoshúa es el ejemplo, vino a dar su vida en rescate, no solo a ser un hombre de conducta irreprochable, el dio todo de si por la humanidad, esto encierra el concepto “ama a tu prójimo como a ti mismo”, el hombre se ama a sí mismo, porque se cuida, se baña, se provee de techo y alimento, y esto mismo está llamado a hacer por su prójimo, el principio no solo es “no hacer lo que no te gusta que te hagan a ti” es lo contrario “hacer por los demás lo que quieres que hagan por ti” Mat 7:12 “De modo que, todo lo que quieran que los hombres hagan por ustedes, así también hagan por ellos, pues en esto consiste la Torá y los Profetas. ¡Que maravillosa enseñanza del maestro!

Hilel finaliza diciendo vete y estudia, se ve muy claramente en esta frase que nunca paso por la mente de Hilel, fariseo, cumplidor de la ley, que la enseñanza era aprender este resumen de la Torá e irse. No es así, le hace saber la necesidad del estudio de La Torá y de la práctica de sus enseñanzas. El maestro Yahoshúa, al igual que Hiliel nunca quiso decir que con esos dos enunciados el hombre debía dejar a un lado el estudio y cumplimiento de La Torá, nada más lejos de la mente del Mesías, por el contrario, por eso dice “De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.” induciendo al estudio y cumplimiento de la Torá, pero desde esa perspectiva, desde el corazón de la Torá, resumida por El Eterno en el Decálogo,  que al igual que el resto de la Torá, no se le daba la verdadera interpretación, hasta que Yeshua lo hace dando sentido a los llamados diez mandamientos con esta enseñanza, y a la Torá en sí. Es por eso que en el sermón del monte cuando El Maestro enseña la verdadera aplicación de varios pasajes de la Torá, y anula las costumbres de los ancianos, comienza diciendo: Mateo 5-17-21 “No piensen que yo vine para anular la Torá o los Profetas. No he venido a anular, sino a cumplir. En verdad les digo que mientras no pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una “i” ni una tilde pasará de la Torá hasta que todo se haya cumplido. Por lo tanto, a cualquiera que quebrante el más pequeño de estos mandamientos y así lo enseñe a la gente, se le considerará el más pequeño en el reino del cielo. Pero a cualquiera que los cumpla y los enseñe, a éste lo considerarán grande en el reino del cielo. Porque les digo que si su justicia no sobrepasa la de los escribas y los fariseos, jamás entrarán en el reino del cielo.” Inmediatamente después continua diciendo “Ustedes oyeron que se les dijo a los antiguos… Pero yo les digo.” El Mesías aclara que no está anulando la Torá, está explicando su verdadero significado, su aplicación.

¿Abolió Yahoshúa La Torá con El Gran Mandamiento?

El gran mandamiento y el mandamiento de amar al prójimo irónicamente se ha utilizado como argumento en defensa de la teoría cristiana de la derogación de la llamada ley divina, o sea la Torá alegando que estos dos enunciados conforman una nueva ley, la ley del amor. Pero es lo contrario, estos dos mandamientos son una clase magistral de Torá, de cómo aplicar los preceptos contenidos en ella, pero nunca un decreto de abolición, la ley del espíritu y del amor siempre ha sido y será la Ley de Yahweh. El primer enunciado es una cita de  Deu 6:5 Amarás a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con todo tu ser y con todas tus fuerzas. Biblia VIN, el segundo es cita  de Lev 19:18 No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo; mas amarás a tu prójimo como a ti mismo: Yo Jehová. Biblia RVG. Estas palabras del Mesías son tomadas por la cristiandad como un anuncio de Yahoshúa de que se abolió La Torá, que se deben cumplir solo estos dos mandamientos, a los que le llaman “la ley del amor”. Pero hay que considerar que ambos enunciados son citas de la Torá, entonces cabe preguntarse ¿Cómo se deroga la Torá con argumentos de su propio contenido? esto es bastante irracional, otro dato curioso es que la frase que sigue a Lev 19:18 “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, inmediatamente después dice textualmente “Ustedes deben guardar mis leyes”. Gracias a Yahoshúa el creyente tiene una correcta interpretación de La Torá, por esto es el deber de cada uno de ellos estudiar y poner en práctica la Palabra de Elohim desde la perspectiva que reveló el mesías, de amor al prójimo, de perdón, de demostrar la fe con obras y con obediencia a la ley divina.

Shalom para todos.

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