ESPÍRITU SANTO

LA RUAJ haKODESH (ESPÍRITU DE SANTIDAD)

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“El Espíritu Santo (espíritu de santidad)”

1.- ¿Qué es?

Es la fuerza dinámica invisible, la mente, el poder dado del Padre; no es otra cosa que la manifestación del poder del Padre aquí en la Tierra. (Luc. 24:49; Hech. 1:8, Rom. 15:13).

No es una persona:

– Podemos ser sumergidos en él (Mat. 3:11; Hech. 1:5).

– Podemos ser llenos de él (hech. 2:4; 4:31).

– Puede descender y ser derramado sobre el creyente como una unción (Luc. 1:35; 3:22; Hech. 2:33; 10:38,44-45).

– Puede ser transferido a otro (Jn. 20:22; Hech. 8:15,17; 9:17; 19:2,6)

Desde el principio, la Ruaj HaKodesh se describe en las Escrituras como el Espíritu de Yahweh.

“…y la el espíritu de Elohim se movía sobre la faz de las aguas.” Génesis 1:2

El mismo Yahshúa dijo que Yahweh es espíritu:

“Yahwéh es espíritu, y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:24)

Muchas personas ignoran que la palabra hebrea para “espíritu” es “ruaj”, y dicha palabra, además de traducirse como espíritu, también se traduce como viento o aliento. Nada más con analizar el significado de la palabra en sí podemos inferir que no se trata de una persona, sino una manifestación. (1 Corintios 12:7)

Un aspecto que ha traído mucha confusión respecto a este asunto de la Ruaj HaKodesh es el uso de las personificaciones en las Escrituras. Por ejemplo, Shaúl dijo:

“Y no contristéis a la Ruaj HaKodesh de Elohim, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” Efesios 4:30

En este verso, aparentemente, se describe a la Ruaj HaKodesh como una persona. Sin embargo, al observar claramente, vemos que está hablando de un atributo de Yahwéh: la Ruaj HaKodesh que proviene de Yahwéh. Por otro lado, el uso de la personificación (o sea, atribuir características de persona a algo que no lo es) en las Escrituras es muy común. Tomar un concepto y hablar de él como si fuera una persona es la figura de lenguaje que se llama Personificación. La Personificación a menudo facilita el relacionarse con un concepto o idea porque, como humanos, estamos familiarizados con otros humanos. La Personificación era común entre los judíos, y la sabiduría de Elohim está personificada en Proverbios.  Al Mesías se le considera la sabiduría de Elohim en Corintios 1:24 por lo que Elohim logra a través de él.

Un perfecto ejemplo de esto es la forma en que se describe a la sabiduría:

“La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas;” Proverbios 1:20

“Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, Y a la inteligencia llama parienta;” Prov. 7:4

“¿No clama la sabiduría, Y da su voz la inteligencia?” Proverbios 8:1

Muchos de los “atributos personales” del Espíritu Santo, que aparecen en ella mencionados, pueden ser el resultado de esta técnica. Por ejemplo: Pablo habla acerca del pecado como de algo que “le engañó” y que “le mató.” (Rom. 7:11). “La muerte reinó desde Adán a Moisés.” (Rom. 5:14). Ni el pecado ni la muerte son personas. Hay otros ejemplos como “el amor todo lo soporta…no piensa lo malo” (1 Cor. 13:4-5); “la misericordia y la verdad se encontraron” (Salmos 85:10), “la luna se avergonzará y el sol se confundirá” (Isa. 24:23), “cantad loores, oh cielos” (Isa. 44:23), etc. En todos estos ejemplos, el tema que se desea personificar no es una persona como tampoco lo es el Espíritu Santo.

Si dijéramos que la Ruaj HaKodesh es una persona por la forma en que las Escrituras la describen, entonces tendríamos que decir lo mismo de la sabiduría, lo cual no hace sentido. Es más, tendríamos un gran dilema, pues las Escrituras nos hablan de varios “espíritus” que reposan sobre Yahshúa, los cuales tendríamos que decir que también son personas divinas, pues todos son descritos a través de las Escrituras utilizando personificaciones:

“Y reposará sobre él el Ruaj de Yahwéh; ruaj de sabiduría y de inteligencia, ruaj de consejo y de poder, ruaj de conocimiento y de temor de Yahwéh.” Isaías 11:2

Ciertamente no hace sentido, como no hace sentido afirmar que la Ruaj HaKodesh es una persona.

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¿Tiene usted el espíritu santo de YHWH? ¿Entiende qué es y por qué lo necesita? Este estudio tiene por objeto encontrar en la Biblia las respuestas a estas preguntas.

El método de estudio es fácil. Basta buscar y leer en la Biblia los pasajes indicados después de cada pregunta. Los comentarios después de las preguntas ahondan un poco más en el significado de los versículos. (Este estudio se basa en la versión de Reina-Valera, a menos que indiquemos lo contrario, pero se puede usar cualquier versión.)

La cristiandad tradicional cree que “Dios es una trinidad” compuesta de tres personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Pero la Biblia revela que el espíritu santo es el poder y la energía de la familia de YHWH, así como la naturaleza, la vida y la mente de YHWH. No es una entidad espiritual distinta.

Comprendamos.

1. El Espíritu de YHWH, ¿llena todo el universo?

Salmos 139:7-8; Jeremías 23:24. ¿Es el espíritu de YHWH el poder mediante el cual YHWH, fuente primera de toda fuerza, creó todas las cosas? Jeremías 32:17; Salmos 104:30.

2. ¿Cómo se valió YHWH de su espíritu de poder para crear todas las cosas?

Salmos 148:15. (Nótese la palabra mandó en el versículo 5.) Léase también el Salmo 33:6-9 y Génesis 1:1-3.

El espíritu procede del Padre y del Hijo y llena todo el universo, algo así como el aire que está presente en toda la tierra. La Biblia muestra claramente que el espíritu de YHWH es el instrumento o medio por el cual la familia de YHWH crea. El Mesías, el Verbo de la familia de YHWH (Juan 1:1-3, 14), “dijo, y fue hecho” por medio del espíritu de YHWH.
Fue mediante el espíritu de YHWH que la energía creadora de YHWH se transformó en la obra física que vemos (Hebreos 11:3). Y fue por medio del poder del espíritu santo que YHWH renovó la faz de la tierra.

3. ¿Sostiene YHWH su vasta creación y la gobierna a través de su poder?

Nehemías 9:6; Hebreos 1:2-3; Salmos 66:7.

YHWH controla el universo y gobierna y sostiene todo mediante el enorme poder de su espíritu.

Muchos pasajes de las Escrituras muestran que el espíritu de YHWH no es una persona sino el poder de YHWH, poder mediante el cual YHWH cumple su voluntad.

Ahora veamos cuándo ofreció YHWH a los hombres la oportunidad de recibir el espíritu santo.

4. Desde que pecaron, ¿se les negó a Adam y Eva el acceso al árbol de la vida, o sea al espíritu de YHWH?

Génesis 3:22-24.

Al pecar, Adam se aisló de YHWH (Isaías 59:2), y YHWH lo aisló a él y a sus descendientes del árbol de la vida. Así, la familia humana quedó separada del espíritu santo, con excepción de unos pocos que YHWH llamaría individualmente para servirle.

5. ¿Quién es el segundo Adam, mencionado en la Biblia?

1 Corintios 15:45-47. ¿Ofreció YHWH su espíritu santo y la vida eterna al hombre nuevamente por medio del Mesías? Versículo 22; Juan 1:4; 7:37-39; 10:10; 1 Juan 5:11-12.

6. Desde la primera venida del Mesías, ¿recibirán el espíritu de YHWH para convertirse en “primicias” suyas solamente aquellos que el Padre llame?

Juan 6:44, 65; Hechos 2:38-39; Santiago 1:18. Cuando el Mesías regrese y establezca el gobierno de YHWH en la tierra, ¿ofrecerá su espíritu santo y la vida eterna a todo el mundo? Isaías 11:9; Joel 2:28-29.

La humanidad desde Adam no tuvo la oportunidad de recibir la vida eterna hasta que el Mesías, el segundo Adam, fundó su comunidad y empezó a ofrecer el espíritu de YHWH a quienes su Padre llamaría como “primicias” de su plan de salvación. Algunos de nuestros lectores, al igual que Adam, están recibiendo la oferta de la vida eterna y el espíritu santo mediante un llamamiento especial del Padre YHWH.

7. ¿Es el espíritu santo un don de YHWH?

Hechos 2:38; 10:45; II Timoteo 1:6. Para recibir el espíritu de YHWH, ¿son necesarios el arrepentimiento y el bautismo? Marcos 1:14-15; Hechos 2:38; 5:32.
YHWH dará su espíritu solamente a quienes hayan demostrado por su actitud y sus acciones que se han arrepentido y que desean obedecer.

Arrepentimiento es dar media vuelta y seguir el camino contrario del que se llevaba, poniendo a un lado los caminos carnales y naturales que han sido contrarios a la ley divina y siguiendo el camino de YHWH, que es el camino de su ley. “Creer el evangelio” es creer el mensaje que Yahshúa trajo: la buena noticia del futuro reino de YHWH. Esto incluye creer en Yahshúa y aceptarlo como nuestro Salvador personal.

Después del arrepentimiento sincero y fervoroso, el siguiente paso para convertirse en discípulo del Mesías es el bautismo en agua, el cual es un símbolo exterior de nuestro arrepentimiento por la vida de pecado y desobediencia que hemos llevado. El bautismo exterioriza nuestro deseo de comenzar a obedecer a YHWH en todo.

Dados estos pasos, la persona cuenta con la promesa incondicional del espíritu santo. YHWH se ha comprometido a cumplir su parte cuando la persona haya cumplido la suya. YHWH dice: “Recibiréis el don del espíritu santo” (Hechos 2:38). Es una promesa absoluta de YHWH para quienes Él ha llamado.

Desde ese momento en adelante podemos pedirle a YHWH que nos dirija y nos dé poder mediante su espíritu santo para llevar una vida nueva conforme a su palabra revelada en la Biblia.

¿QUIÉN O QUÉ ES EL ESPÍRITU SANTO?

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¿El Espíritu Santo?

(http://www.intergate.com/~jcordaro/Spiritsp.html)

Existen diferentes opiniones respecto a qué o quién es el Espíritu Santo. ¿Es la tercera persona de la “trinidad”, un tropo de dicción, una especie de “fantasma”, una fuerza o un poder? Como sucede con cualquier doctrina bíblica, es preciso que profundicemos en las Escrituras a fin de descubrir la verdad. Una lectura superficial nos llevará, sin duda, a un falso entendimiento.

¿Una Tercera Persona?

Puesto que el Padre es Yahweh y el Hijo no lo es, eso significa que el Padre y el Hijo deben ser dos personas aparte, dos seres diferentes. Por lo tanto, el concepto de una trinidad (tres personas co-iguales y co-eternas, por así decirlo, que forman la Divinidad) no es verdad.

El concepto del Espíritu Santo, como persona aparte del Padre y del Hijo, aunque al mismo tiempo forma para de la “deidad” es realmente un misterio. Es un misterio tal que aquellos que están a favor de esta idea tampoco pueden explicarla

Comencemos haciendo unas cuantas preguntas:

1) Si el Padre es una persona aparte del Hijo, y el Espíritu Santo es una persona aparte de ellos, entonces ¿quién es el padre del Mesías? Mat. 1:18-20 dice: “El nacimiento de Yahshúa el Mesías fue así: si madre Miriam estaba desposada con Yosef, y antes de que se unieran se halló que ella había concebido del Espíritu Santo. Yosef su marido, como era justo y no quería difamarla, se propuso dejarla secretamente. Mientras él pensaba en esto, he aquí un ángel de Yahweh se le apareció en sueños y le dijo: “Yosef, hijo de David, no temas recibir a Miriam tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo.” ¿Es el Espíritu Santo el Padre de Yahshúa y no Yahweh? La única manera de entenderlo es por lo que dice en Lucas 1:35: “Respondiendo el ángel le dijo: –El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo cual también el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Elohim.” El Espíritu Santo es el poder que produjo la concepción.

2) ¿Por qué invoca el Apóstol Pablo al Espíritu Santo en la introducción de sus epístolas de igual manera que invoca al Padre y al Hijo? Esto parecería un tanto ofensivo para el Espíritu Santo si no fuese una persona de igual categoría.

3) ¿Por qué no se presenta nunca al Espíritu Santo como si estuviese sentado o de pie cerca del trono como lo están el Padre y el Hijo? (Ver Hechos 7:55,56; Col. 3:1; y Apo. 5:1-9; 7:10). Ni siquiera vemos un trono vacío para él.

4) 1 Cor. 11:3 ofrece un relato en el que la jerarquía en la que los hombres, las mujeres y el Mesías cada uno tiene, por así decirlo, una misma categoría juntamente con Elohim (Yahweh el Padre) siendo la suprema autoridad, pero ¿dónde está el Espíritu Santo?

5) Efe. 5:5 nos dice que el “reino” que habrán de heredar los creyentes es “del Mesías” y “de Elohim”. ¿Por qué no es el reino también del Espíritu Santo?

6) El Padre y el Hijo hablan entre sí, pero ¿por qué no lo hacen con el Espíritu Santo?

Esas son tan solo unas pocas de las muchas preguntas que surgen si el Espíritu Santo es realmente una persona. Pero existen, sin embargo, varios puntos que pueden dar pie a que creamos que el Espíritu Santo es una persona. Examinemos unos pocos de ellos.

Los Atributos Personales

Se dice que el Espíritu Santo posee atributos personas y que, por lo tanto, es una persona. Entre unos cuantos de estos atributos está el hecho de que el Espíritu Santo examina las cosas profundas de Elohim (1 Cor. 2:10), habla (Apo. 2:7) clama a gran voz (Gál. 4:6), intercede (Rom. 8:26), da testimonio (Juan 15:26), nos guía o dirige (Rom. 8:14), nos manda (Hechos 16:6,7), se le puede mentir (Hechos 5:3), se le puede contristar (Efe. 4:30) etc. etc.

Sin embargo, el Espíritu Santo también tiene atributos que no se pueden aplicar a una persona, es decir, llena a las personas (Hechos 2:4), puede ser derramado (Hechos 2:17, 18), está sobre los pueblos (Hechos 19:6), las personas lo pueden beber (1 Cor. 12:13), es como un primer pago (2 Cor. 1:22), es un sello (Efe. 1:13), es un eslabón simbólico (2 Cor. 3:3), etc. etc.

Para explicar esto, quiero llamar su atención al pasaje que se encuentra en Rom. 8:9,10.

“Sin embargo, vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Elohim mora en vosotros. Si alguno no tiene el Espíritu del Mesías, no es de él. Pero si el Mesías está en vosotros, aunque el cuerpo está muerto a causa del pecado, no obstante el Espíritu vive a causa de la justicia.”

El Espíritu del Mesías mora en nosotros, pero el versículo 10 nos dice que es el Mesías mismo. Esto es algo que también se aplica al Espíritu de Yahweh. Son la mente, los afectos y la voluntad del Todopoderoso Yahweh. De modo que los atributos personales del Espíritu Santo son los de Yahweh y Yahshúa morando en nosotros con sus personalidades y disposiciones. Yahweh le ha concedido al Mesías toda la plenitud del Espíritu Santo (Juan 3:34; Col. 1:19). Ahora que el Mesías ha sido glorificado gracias a la resurrección, el Espíritu que tiene es el de Su Padre y no el suyo propio. Sus espíritus han quedado unidos en uno y son también introducidos en los creyentes (Juan 15:26; Rom. 8:9-11), aunque no en toda su plenitud. Por otro lado, puesto que el Espíritu posee atributos que no son personales, eso es algo que debiéramos atribuir de que el Espíritu Santo es el poder de Yahweh o su influencia.

El que el Espíritu Santo sea el poder de Yahweh es algo que vemos en los siguientes versículos:

“Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Yahshúa de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó al Mesías de entre los muertos también dará vida a vuestros cuerpos mortales mediante su Espíritu que mora en vosotros.” (Rom. 8:11).

“Pues como Elohim levantó al Mesías, también a nosotros nos levantará por medio de su poder.” (1 Cor. 6:14)

“Y cual la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la operación del dominio de su fuerza, Elohim la ejerció en el Mesías cuando lo resucitó de entre los muertos y le hizo sentar a su diestra en los lugares celestiales.” (Efe. 1:19-20)

Estos versículos muestran claramente que el poder de Yahweh es Su Espíritu Santo y por medio de ese Espíritu resucitó a Su Hijo.

“Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos, según el poder que actúa en nosotros.” (Efe. 3:20).

¿Ese poder actúa en nosotros? Pues es el poder del Espíritu Santo.

“El ángel le dijo: –El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo cual también el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios.” (Luc. 1:35) ¿Fue una persona o fue un ser espiritual el que tuvo relaciones con Miriam o fue el poder milagroso de Yahwéh el que causó la concepción?

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos con poder de lo alto.” (Luc. 24:49).

La expresión “ser investidos con poder de lo alto” es una expresión que significa “recibir el Espíritu Santo”. El que obra en nosotros es el poder de Yahweh.

La Personificación

Una técnica literaria que se usa con frecuencia en la Biblia es la de la personificación. Muchos de los “atributos personales” del Espíritu Santo, que aparecen arriba mencionados, pueden ser el resultado de esta técnica. Por ejemplo, Pablo habla acerca del pecado como de algo que “le engañó” y que “le mató.” (Rom. 7:11). Dice además: “la muerte reinó desde Adán a Moisés.” (Rom. 5:14). Ni el pecado ni la muerte son personas. Hay otros ejemplos como “el amor todo lo soporta…no piensa lo malo” (1 Cor. 13:4-5); “la misericordia y la verdad se encontraron” (Salmos 85:10), “la luna se avergonzará y el sol se confundirá” (Isa. 24:23), “cantad loores, oh cielos” (Isa. 44:23); “vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salado?… (Mateo 5:13) etc. etc. En todos estos ejemplos, el tema que se desea personificar no es una persona como tampoco lo es el Espíritu Santo.

Los Pronombres Personales

Otro punto que engaña a las personas a creer que el Espíritu Santo es una persona son los pronombres personales “él”, “su” y “de él” “a quien” que se usan en versículos como Juan 14:17; 15:26; 16:7,8, 13, 14.

En la mayoría de los idiomas europeos los nombres tienen un género, es decir, es o bien masculino, femenino o neutro. Los pronombres masculinos se usan en estos versículos porque ‘Confortador’/parakletos/ es masculino. ‘Espíritu’, sin embargo, ‘pneuma’ es neutro y realmente debería aplicársele el pronombre neutro “ello.” Resulta interesante que la palabra Hebrea Espíritu (ruash) es un nombre femenino. Desde el punto de vista gramatical, sin embargo, todos los pronombres griegos deben estar de acuerdo en el género con la palabra a la que se refieren.

Pensemos en lo que dice en 1 Cor. 13:4. 5 en la versión del Rey Jaime. Hay un versículo que se refiere a la caridad como “sí mismo”, al Espíritu se hace alusión como “sí mismo.” En Hechos 12:10, se habla acerca de la puerta de hierro como “su” en masculino, en la versión del Rey Jaime.

1 Juan 5:7,8

“Pues tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, la Palabra y el Espíritu Santo y estos tres son uno. Y hay tres que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, el agua y la sangre y estos tres concuerdan en uno.” (Versión Rey Jaime) Los trinitarios se refieren con frecuencia al versículo 7 con el propósito de demostrar que en el cielo hay tres personas que son todas partes de la “deidad La RSV [Versión Revisada Standard en inglés] de 1881 omite todas las palabras en cursiva. La palabra debiera realmente decir: “porque hay tres que dejan constancia: el Espíritu, el agua y la sangre y estos tres concuerdan en uno.” Solamente existen dos manuscritos griegos modernos y una o dos versiones antiguas de escaso valor que contienen palabras falsas. No se encuentra en la versión en siriaca, ni en árabe, ni en etíope, ni copta, ni sahidica, ni armenia, ni eslovaca, etc. etc. Además, en griego no se cita a un Padre en relación con las palabras de 1 Juan 5:7 en ninguna discusión respecto a la doctrina de la Trinidad. Por eso, es claramente cuestionable la añadidura al Nuevo Testamento y no debería de estar en nuestras Biblias.

Conclusión

Como ya hemos visto el Espíritu Santo no es la tercera parte de una “Trinidad” porque no es una persona ni mucho menos. Es el poder, la mente, la disposición de Yahweh Todopoderoso mismo. Se ha unido al espíritu de Yahshúa el Mesías, ahora que ha sido glorificado y que mora en los verdaderos creyentes. Es el medio por el cual somos guiados a toda verdad y es el poder que hace una realidad la resurrección de los muertos. Cuando primeramente recibimos el Espíritu Santo solamente recibimos una pequeña medida de él. Viene a ser como un primer pago hasta que resucitamos y entonces lo recibiremos en toda su plenitud. El Espíritu Santo es un don maravilloso de nuestro Padre Celestial, pero no es la tercera persona de una trinidad ficticia.